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Pitch
Elevator pitch: estructura, 7 ejemplos y por qué gana el que lleva una demo
Qué es un elevator pitch, cuánto dura de verdad, la estructura en 5 frases, 7 ejemplos para inversor, concurso, cliente y jefe, y cómo ensayarlo en 20 minutos.
Qué es un elevator pitch (y cuánto dura de verdad)
Un elevator pitch es la explicación de tu proyecto que cabe en el tiempo que dura un viaje en ascensor: entre 30 segundos y 2 minutos. El nombre viene de ahí y se ha quedado, aunque hoy el ascensor sea un café en un evento, los tres primeros minutos de una reunión con un inversor o la ronda de presentaciones de un concurso de emprendedores.
Su objetivo no es convencer. Es conseguir los diez minutos siguientes. Un buen elevator pitch termina con la otra persona preguntando algo. Un mal elevator pitch termina con «interesante» y un silencio.
Y hay una cosa que casi nadie dice sobre los elevator pitch: se pierden en el minuto uno y se ganan en el minuto dos. En el minuto uno hablas. En el minuto dos, si has hecho bien las cosas, le pasas el móvil y la otra persona toca tu producto. Lo vemos más abajo.
La estructura en 5 frases
Cinco frases, en este orden. Cada una responde a una pregunta que la otra persona se está haciendo aunque no la diga.
- Para quién. «Las clínicas de fisioterapia de uno a tres profesionales…» (¿me interesa esto a mí o a alguien que conozco?)
- Qué problema. «…pierden seis horas a la semana al teléfono y un 15 % de las citas se olvidan.» (¿es un problema real y grande?)
- Qué haces distinto. «Hemos hecho una app de reservas con recordatorios que se pone en marcha en una tarde, sin comisiones.» (¿por qué no lo hace ya otro?)
- Qué has comprobado. «Tres clínicas la usan desde marzo y han bajado las ausencias al 5 %.» (¿esto es una idea o algo que existe?)
- Qué pides. «Busco 60.000 € para llegar a 100 clínicas en un año. ¿Te enseño cómo funciona?» (¿qué quieres de mí?)
La quinta frase es la que casi todos se saltan. Sin ella, el pitch es una descripción. Con ella, es una propuesta.
Si no tienes la cuarta frase porque aún no has comprobado nada, no la inventes. Sustitúyela por la comprobación más pequeña que sí tengas: «he enseñado el prototipo a 12 clínicas y 9 me han pedido el precio». Es más creíble que un número grande sin respaldo.
7 ejemplos de elevator pitch
Los siete siguen la estructura de cinco frases, adaptada a quien escucha. Cambia lo que pides y lo que enseñas; el orden no.
1. A un inversor (2 minutos). «Los pequeños talleres mecánicos pierden clientes porque nadie les avisa de cuándo toca la revisión. Hemos hecho una app que lee la matrícula, calcula la próxima revisión y manda el recordatorio con un botón para reservar. En cuatro talleres piloto, el 31 % de los avisos acaba en una cita. Cobramos 59 € al mes por taller. Buscamos 150.000 € para llegar a 400 talleres en 18 meses. Aquí tienes el móvil: pide cita como si fueras un cliente.»
2. En un concurso de emprendedores (60 segundos). «Uno de cada cinco padres olvida una actividad extraescolar al mes. Mi app junta el calendario del colegio, las actividades y los pagos en un sitio, con recordatorios. Doscientas familias la han probado durante un trimestre y el 78 % la sigue usando. Cobramos a las academias, no a las familias. Si gano, el premio va entero a las dos primeras integraciones con colegios.»
3. A un cliente (90 segundos). «Tu peluquería recibe unas 25 llamadas al día para pedir cita. Cada una son dos minutos y una clienta esperando en la silla. Con esta app tus clientas reservan solas desde el enlace de WhatsApp o el QR del mostrador, reciben recordatorio y tú lo ves en tu móvil. La tienes funcionando en un mes por 1.490 € y 49 al mes, sin comisiones. Mira, reserva tú misma un corte para el jueves.»
4. A tu jefe (2 minutos). «Cada mes cerramos 12 facturas tarde; son unos 3.000 € en intereses y, el trimestre pasado, un cliente. He preparado una herramienta que avisa a cada responsable tres días antes y muestra las facturas paradas en un panel. La he probado con los datos de septiembre. Te pido cuatro semanas de piloto con el equipo de facturación y dos horas a la semana de dos personas. Ábrela en tu móvil: esto es lo que vería Marta el día 1.»
5. A una aceleradora (2 minutos). «Los profesores de idiomas particulares pierden un 30 % de su tiempo en cobros, cambios de hora y recordatorios. Nuestra app lo hace por ellos y les da una web de reservas con su nombre. Cuarenta profesores pagan 19 € al mes desde hace cuatro meses; la baja mensual es del 4 %. Entramos en el programa para pasar de 40 a 400 en seis meses con vuestra red de escuelas. Os enseño el flujo de un alumno reservando.»
6. En un evento de networking (30 segundos). «Hago apps de reservas para negocios de barrio, para que dejen de coger el teléfono. Una peluquería recupera unas seis horas a la semana. Si conoces a alguien con una clínica o una peluquería que viva pegado al teléfono, me encantaría enseñárselo; se ve en dos minutos.»
7. En LinkedIn (texto, 40 palabras). «Las clínicas pequeñas pierden un 15 % de las citas por olvidos. He hecho una app de reservas con recordatorio que lo baja al 5 %. Tres clínicas la usan desde marzo. Si tienes una, te la enseño en una videollamada de 10 minutos.»
Por qué gana el que lleva algo que se puede tocar
Fíjate en cómo terminan cinco de los siete ejemplos: pasándole algo a la otra persona. Ese gesto es la diferencia entre un pitch que se recuerda y uno que se olvida.
Cuando explicas un producto, cada persona imagina uno distinto y ninguno es el tuyo. Cuando alguien toca el producto, la conversación cambia de «¿existe?» a «¿y esto qué hace?». Las preguntas pasan de ser dudas a ser curiosidad. Y quien ha tocado algo lo cuenta después a otros con las manos.
No hace falta que el producto funcione por dentro. Hace falta un prototipo clicable: las pantallas reales, unidas por la navegación, con datos de ejemplo que reaccionan. Se abre en cualquier móvil desde un enlace. Al público que lo pide se le dice «MVP», pero lo que necesita para el pitch es exactamente esto: algo que enseñar. Nosotros lo llamamos prototipo y se lo decimos así, para que nadie crea que está viendo el producto terminado.
Ten el prototipo abierto en tu móvil antes de empezar a hablar. El momento de pasarlo es la frase tres, cuando dices qué haces distinto. Si esperas al final, ya se han formado una opinión sin verlo.
Los 3 errores que te hunden en el minuto 1
Empezar por ti. «Soy ingeniero, llevo diez años en el sector y siempre he querido…». A nadie le importa todavía. Empieza por quien tiene el problema. Tu historia vale para la pregunta «¿por qué tú?», que vendrá después.
Hablar de la tecnología. «Es una plataforma en la nube con inteligencia artificial que…». La otra persona no compra tecnología, compra que se le resuelva un problema. La tecnología es la respuesta a una pregunta, no la apertura.
No pedir nada. Terminar con «y bueno, eso es lo que hacemos». La otra persona no sabe qué hacer con lo que le has contado. Pide siempre algo concreto y pequeño: diez minutos, una prueba, un contacto, una reunión.
Cómo ensayarlo en 20 minutos
- Escríbelo entero con las cinco frases. Léelo en voz alta con cronómetro. Si pasa de dos minutos, corta adjetivos, no frases.
- Grábate con el móvil una vez. Mírate sin sonido: si tus manos no se mueven cuando pasas el prototipo, no lo estás pasando.
- Díselo a alguien que no lo conozca y pídele que te interrumpa en la frase tres con «¿y eso cómo se ve?». Si tardas más de tres segundos en enseñárselo, no está listo.
- Prepara las tres preguntas que vendrán seguro: ¿quién paga y cuánto?, ¿por qué tú?, ¿qué has comprobado? Dos frases cada una.
- Repite el arranque cinco veces. Las dos primeras frases tienen que salir sin pensar; son las que se dicen con la garganta seca.
Esto es lo que hacemos en el ensayo de 30 minutos por videollamada que va con cada guion: repasamos las cinco frases, el momento de pasar el móvil y las preguntas que te van a hacer.
Si ya tienes un prototipo, el guion de 3 y 10 minutos con el ensayo cuesta 150 €. Si no lo tienes, el Pitch completo incluye la demo con tus datos reales, el guion, el ensayo y el pitch deck de 10 diapositivas coherente con la demo: 990 €, en 5 días laborables. Y si presentas mañana, lo entregamos en menos de 24 horas por el doble. Un pitch se gana con algo que se pueda tocar.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debe durar un elevator pitch?
Entre 30 segundos y 2 minutos. La versión de 30 segundos es la que dices de pie; la de 2 minutos, la que abre una reunión. Si tienes 10 minutos, eso ya no es un elevator pitch: es una presentación, y va con demo y preguntas.
¿Elevator pitch o pitch deck?
Los dos, en ese orden. El elevator pitch abre la conversación y consigue los 10 minutos siguientes. El pitch deck son las diapositivas que acompañan esos 10 minutos y que se quedan cuando te vas. Con una demo en la mano, el deck se queda en 10 diapositivas.
¿Qué enseño si todavía no tengo producto?
Un prototipo clicable: las pantallas reales de tu producto, unidas por la navegación, con datos de ejemplo. Se usa como una app real aunque no guarde nada. Díselo así, sin llamarlo MVP: «esto es el prototipo, así funcionará».
¿Y si me lo piden para mañana?
Se puede. Entregamos la demo y el guion en menos de 24 horas si lo pides antes de la hora de corte y hay plaza (dos urgentes al día). Cuesta el doble del paquete, y si no llegamos a tiempo pagas el precio normal.
¿Qué es lo primero que me van a preguntar?
Casi siempre una de estas tres: ¿quién paga y cuánto?, ¿por qué tú?, ¿qué has comprobado ya? Ten las tres respuestas en dos frases cada una antes de entrar.
Pitch completo: 990 €. IVA incluido. Todo lo pagado se descuenta al 100 % en el siguiente paso.
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